A L\ G\ D\ G\ A\ D\ U\

El contenido del presente trabajo está inspirado en uno de
los elementos que mas me impactaron en el desarrollo de la ceremonia en la que
me convertí en aprendiz masón.
No podría hablar del
contenido total de la ceremonia en un trabajo de dos cuartillas, quizás sea aun
mas atrevido expresarme en tan poco espacio del item
del que quiero hablar, pero mientras que en lo simbólico no existan las
palabras, solo puedo utilizar mi percepción y aplicarle un poco de mi
entendimiento para escribir estas letras sobre la piedra bruta.
Mientras vendaron mis
ojos, me descalzaron del pie izquierdo y abrieron mi camisa entendí que soy más
de lo que llevo puesto. Soy más de lo que puedo sentir y soy mas
de lo que puedo ver. La soga atada al cuello me hizo sentirme inferior, esclavo
de mi propia vida y aun de la vida de los demás, esclavo del tiempo y del
espacio en que me muevo, y aun me hizo sentir ganas de escapar. Seria el primer
acercamiento a mi interior y al descubrimiento de lo que soy, un poco más que
nada en la infinita voluntad del Gran Arquitecto Del Universo.
Luego los tres viajes
me acercaron a la realidad, realidad que sin ser real me hacia sudar, me
recordaba el sufrimiento, la imperfección, las batallas y los peligros de donde
vengo y los que me tenia que enfrentar, viajes al pasado y al presente a mi
realidad de caos e imperfección, viajes al futuro al encuentro del amor y de la
obligación de defender y enfrentar en pos del amor, la justicia y la libertad.
Y me empecé a sentir
pequeño, a entender que existe un fin superior del que vagamente había empezado
a tomar conciencia en mi vida de profano y que sentí empezaba a contemplar en
esta ceremonia de oscuridad material y de luz espiritual. Sentarme en un pedazo
de piedra incomodo, basto, frío y duro conectó en mi esa fibra de sensibilidad
necesaria para entender de que se trataba todo esto, al preguntarme el porqué
del paso de la meditación en la piedra bruta y escuchar la música del miserere
mientras mis pensamientos vagaban mas allá de lo imaginable, la luz que no existía
sobre mis ojos me iluminó para mostrarme que esa piedra bruta soy yo.
Una piedra parte de la
tierra, parte del mundo, una piedra que me conecta a lo mas profundo de la
creación, que me conecta con la sal, el azufre y el mercurio de loa cámara de
las reflexiones, me hace entender entonces que soy cuerpo, mente y espíritu,
parte vida y que seré muerte, seré llama, luz y humo y que soy a su vez único e
indivisible.
Una piedra parte de la
tierra, que se moldea con el aire, con el agua y con el fuego, fruto y muestra
de la imperfección, de lo mundano, del obstáculo y del reto una piedra de la
que no sabemos sus secretos, no sabemos que oculta bajo su manto de silicio y
arena, y que es capaz de mostrarnos, nuestra mas loable faceta victoriosa o
nuestra mas grande humillación al decidir si caer ante ella, o moverla del
camino y vencer.
Y entendí con la luz
que luego hirió mis ojos, que en una admirable muestra de sabiduría, compasión,
e incluso ironía, el Gran Arquitecto nos hizo piedras, pero también nos hizo
albañiles, y que ahora soy franc-masón. Aprendiz de
maestros quienes me mostraron mis primeras herramientas, símbolos de la fuerza
de voluntad y la inteligencia, me mostraron el martilló y el cincel con los
cuales debo tallar las irregularidades de la piedra, esas irregularidades en el
alma, que me convierten en basto y no apto para la construcción, para mi propia
construcción, la de templos a la virtud.
Entendí que ahora soy
el obrero que debo procurar por encontrar ese bloque oculto dentro de la piedra
bruta que me permita ser cimiento de mi mismo, entendí el sentido de la
voluntad como fuerza constructora, guiado por la inteligencia para lograr el
objetivo fino de la piedra cúbica, del siguiente paso en mi formación, del
futuro como parte de un todo que me involucra en lo mas profundo, como eslabón
del cosmos en el que pretendo ser parte como solidó elemento de unión con mis
hermanos, la naturaleza y el plano espiritual que nos conecta.
Y comprendí que el
camino no es fácil, aunque fácil halla sido el símbolo en el que con mi primer
trabajo, di tres golpes a la piedra bruta que me recordaron los tres primeros
golpes a la entrada del templo y que me llevaron de nuevo al principio en el
ciclo eterno de la búsqueda de la perfección.
Y aún mas atrás
Visita Interior Térrea
Rectificando Invenies Ocultum
Lapidem
Felix Augusto Vargas
Cantillo
Apr\ M\ de la Resp\ Log\ FRATERNIDAD DE