TRAZADO  ARQUITECTÓNICO CON MOTIVO DEL RECONOCIMIENTO DE LUVETONES POR LA SERENÍSINA GRAN LOGIA NACIONAL DE COLOMBIA CON SEDE EN CARTAGENA   DE INDIAS , A CARGO DE LA BENEMÉRITA, RESPETABLE Y CENTENARIA LOGIA UNIÓN No 9, EL DÍA 21 DE MAYO DE 2.OO6

 

 

Venerable Maestro de la Muy Respetable, Benemérita y Centenaria Logia Unión No 9, Querido Hermano Juan de Dios Obregón Marrugo; Serenísimo y Muy Respetable Gran Maestro de la Gran Logia Nacional de Colombia con Sede en Cartagena de Indias, Querido Hermano Jorge Eliécer Salazar Avenia; Diputado Gran Maestro de la Serenísima Gran Logia, Querido Hermano Hernando Osorio Rico; Ex Gran Maestro de la Gran Logia Nacional de Oriente con Sede en Cúcuta y Gran Secretario de la Serenísima Gran Logia, Querido Hermano Ernesto Ahumada Trujillo; Gran Orador fiscal de la Serenísima Gran logia, Querido Hermano Ildefonso Baldiris Silva; Queridos Hermanos que por vuestros méritos decoráis Oriente; Queridos Hermanos Primero y Segundo Vigilantes; Queridos Hermanos todos, Respetados Visitantes; Queridas Cuñadas, Madrinas y Queridos Luvetones:

 

Recorriendo, mentalmente, el mapa de nuestros recuerdos, no identifico este acto que estamos realizando: El Reconocimiento de Luvetones por parte de la Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia con Sede en Cartagena de Indias, con el pasaje bíblico cuando Abraham  intentó sacrificar a su hijo por pedido de la divinidad en el monte Moriah , por la razón incontrastable  de que acá no estamos ofreciendo en holocausto a nuestros retoños, ni siquiera al Gran Arquitecto del Universo, que todo lo merece; sino, señalándoles caminos de rectitud  y de moral para recorrer los tortuosos caminos de la existencia;  dándoles las herramientas de una  Moral Laica que nace de la Fraternidad con el Género Humano, en el que nos sentimos totalmente inmersos, de tal manera que nos hace repetir el aforismo latino “Nada de lo humano me es extraño”, y con el que quisimos comprometernos con el juramento hecho por los Masones, en un cuarto tenebroso que como Matriz Universal nos parió a una nueva vida y nos oyó el pacto de  fidelidad con nuestra Especie; tampoco equiparo este acontecer con el ofrecimiento de aquella patriótica mujer que llevando  a su hijo menor para que ingresara en los ejércitos libertadores, dijo: “General , os traigo al menor de mis hijos para que bajo vuestro mando obtenga la anhela Libertad, los otros ya murieron defendiendo la Patria” y digo que tampoco  lo equiparo con ese proceder sublime, porque esa mujer heroica ponía en riesgo la integridad de su hijo, y nosotros hoy con nuestros actos les estamos  otorgamos, a los nuestros, reglas  que les ayude a transitar  los senderos de la vida.

 

 Pero como quiero buscar un acontecimiento de mi experiencia para referenciar los de hoy, recurro a una de mis primeras vivencias cuando mis padres me trajeron agarrado de las manos desde la orilla desolada de mi arroyo hasta Cartagena para mostrármela, y  me llevaron ante el mar, la grandeza azul y comba que besa sus arenas, donde con la muda elocuencia del asombro infantil juré quererla siempre, con tanta intensidad que esa emoción se adentrara hasta mis huesos y pudiera darla, a mis hijos y nietos, por herencia; con esa experiencia sí quiero comparar los acontecimientos de hoy , donde mis nietos y todos los hijos o nietos de mis Queridos Hermanos pasan a ser hijos de la Serenísima Gran Logia Nacional de Colombia con Sede en Cartagena de Indias, y que vestidos de blanco en señal de pureza son conducidos por sus progenitores o abuelos a conocer un paisaje infinito de amor, fidelidad, solidaridad, libertad y responsabilidad, donde libremente se apresten , no únicamente a conocer esa lontananza, sino a hacerse marineros de ella  para ir juntos y solidarios, como los Argonautas griegos,  en  busca del Vellocino de Oro, al que hoy queremos identificar  con las vivencias que conducen al triunfo pero iluminados por la Moral Laica  de la  que les hablábamos al comenzar estas palabras , para que se hagan victoriosos, con  limpieza en el corazón y la conciencia, como corresponde a quien se considere hijo y reverenciador del Gran Arquitecto del Universo.

 

Queridos Luvetones conózcanse entre sí, pídanse sus direcciones y quiéranse unos a otros como han visto que se quieren, ayudan y respetan los Masones que no sólo se llaman hermanos, sino que viven  intensamente su hermandad.

 

La Masonería no propende por la búsqueda de una santidad fundamentada en la “ fe del carbonero”, sino en el amor y la identificación con la Especie Humana.  Ser Masón es sentirse partícipe del derrotero que el Hombre transita en su historia, es  convertirse, sino en adalid de ese recorrido por lo menos, en ser un caminante consciente de la marcha escogida y un conocedor de las metas anheladas; somos libres y de buenas costumbres, practicantes de la fraternidad  y creyentes en la igualdad entre los hombres, deseosos de que se nos considere sino santos, por lo menos que se nos mire como hombres honestos que cumplen sus obligaciones en todas las facetas  de la vivencia humana, que se diga y se crea que somos responsables con todos los compromisos adquiridos libremente, que además  somos leales con todas las personas, que somos estudiosos de las ciencias y del comportamiento humano, y sobre todo respetuosos de las creencias y puntos de vista de las otras personas, con tanta intensidad sólo equiparable  con la fuerza que exigimos que se nos respeten las nuestra.

 

Esta geografía moral, someramente expuesta, y  este universo de principios éticos es el que ofrecemos  a nuestros hijos y nietos con la convicción  de estarlos dotando de las mejores herramientas posibles para vivir conforme con los mandatos de una sociedad civilizada y justa, que se halla comprometida, con ella, con nosotros mismos y  con el Gran Arquitecto del Universo.

 

¡ Queridos Hijos! ¡Vivid de tal manera, que los que os rodean se digan gratamente sorprendidos  ¿Que ha pasado entre vosotros? Que os notamos tan superiores a lo que fuisteis antes, como si hubiereis sido objetos de algún milagro, que os queremos pedirles que lleven a  nuestros hijos a la fuente prodigiosa que os ha transformado tan rotunda y positivamente!

 

 

 

 

 

Reinaldo Bustillo Cuevas

M:.M:.-Orador Fiscal de la Muy Respetable,

Benemérita y Centenaria Logia Unión No 9

 

San Juan Nepomuceno, Mayo 20 de 2.006