A L\ G\ D\ G\ A\ D\ U\
MORAL
ANTROPOLÓGICA
Plch\ enviada por el
V\H\ Reynaldo Bustillo Cuevas
Past V\M\ Resp\ Log\ Unión No 9
Gr\ Orad\ Fisc\ de la Ser\ Gr\ Log\ Nacional de Colombia
|
L |
os masones damos el nombre de Conciencia a la capacidad intuitiva,
sujeta a desarrollo y perfección, que por medio del raciocinio y la experiencia , permite
reconocerse a sí mismo en esencia y modificaciones (Liturgia del G 4 del R:.E:.A:.A:. ), y que
origina, al estar de conformidad con la naturaleza del ser humano, que busca por medio del ejercicio de las virtudes
y la felicidad, la Moral Universal. Por otro lado, los filósofos presocráticos
equipararon lenguaje y razón, y ser un animal racional significaba ser un ente
capaz de hablar; por lo que queremos
encontrar los principios del lenguaje entremezclados con los de conciencia
moral. Más adelante señalaremos como la Biblia y el Popol Vuh, libro
sagrado de la Mayas-Quiché, en parábolas exquisitas, expresan estos
conceptos.
Una mutación descubierta en un gen del cromosoma 7, en el año 2.001,
por un grupo de investigadores ingleses y alemanes, permitió determinar que los
chimpancés carecen de partes muy importantes de un gen que es crítico para el
habla humana, según los investigadores este hallazgo puede comenzar a explicar
por qué sólo los humanos pueden usar lenguaje hablado. El año anterior( 2.000) los científicos investigaron
el primer gen, llamado FOXP2 relacionado con el lenguaje humano.
Aquellos que tienen errores en este gen tienen problemas severos con el habla y la gramática. Luego, Svante
Pääbo del Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology, en Leipzig,
Alemania, y sus colegas compararon el FOXP2 humano con versiones del gen
hallados en chimpancés, gorilas, orangutanes, macacos rhesus y ratones.
Comprobando que la versión humana contiene dos cambios claves en el ADN, que no
están en las otras versiones.
Estos cambios favorecieron la capacidad humana de hacer movimiento finos en la boca y la laringe, y
eventualmente permitieron el desarrollo del lenguaje hablado, según sugiere
Wolfgang Enard, miembro del equipo de investigadores. Dice Martin Nowak, que
estudia la evolución del lenguaje en el Institute for Advanced Study, en
Princeton—. “ Esta investigación es el principio de una base genética para el
lenguaje hablado."El lenguaje es sólo para humanos: los chimpancés pueden
ser entrenados para comunicarse usando un complejo juego de símbolos, pero no
pueden pronunciar una sola palabra útil, porque no tienen los movimientos
faciales que se necesitan. La mutación en el gen que permite el lenguaje se
extendió durante los últimos 200.000 años, en los que el idioma fue progresando
desde su simpleza elemental hasta el estadio actual, estima Enard basado en análisis de genes
humanos en individuos de todo el mundo. Es en esta época en la que emerge el
ser humano anatómicamente moderno. Esta apreciación científica va acorde con
las enseñanzas masónicas que nos dicen que el hombre es único a pesar de su
variadísima gama de etnias y que por lo tanto no debe haber discriminación
entre individuos, que sólo por adaptaciones ambientales cambió el color de su
piel y algunas características externas.
No pretendemos con estas tesis sostener que el lenguaje tenga un origen
interjectivo, es decir que haya pasado del grito emotivo al sustantivo o
nombre; lo que queremos exponer es el
hecho de que el hombre por la mutación del cromosoma 7 adquirió la posibilidad
de modular los sonidos primitivos que poco a poco dieron forma a la palabra y
que el resto de animales, incluyendo chimpancés , está excluido de este
beneficio. A propósito de estas palabras creemos que la naturaleza por medio de
la evolución ha ido dotando al hombre de condiciones biológicas que le
permitieron y le seguirán permitiendo la
recepción de cualidades que lo condicionan para un mejor desarrollo como
individuo y como miembro de una especie llamada a entender su contorno.
No pretendemos, tampoco, destruir el vínculo del hombre con su Creador,
sino más bien encontrar la explicación científica de ese vínculo para pensar
con Ovidio en su Metamorfosis que “ la tierra reciente y recién separada del alto Éter conservaba algún germen del cielo
cuando se moldeó al hombre”, huellas que le ha dado a la criatura, una
categoría y destino especiales.
El desarrollo del lenguaje puede ser un importante motor detrás de la
expansión humana. Permitió que grandes cantidades de información pasaran de una
generación a la siguiente, explicó Nowak. Los investigadores no tienen en claro
aún qué hace el gen FOXP2, pero piensan que actúa prendiendo y apagando otros
genes. Dejando de lado ambas mutaciones halladas, el gen humano es idéntico al
hallado en otras especies. Por otra parte científicos de dos instituciones
británicas dicen haber descubierto el primer gen vinculado con los trastornos
del lenguaje y del habla.
El descubrimiento suscita la esperanza de que la revolución genética esté próxima a identificar las
raíces biológicas del pensamiento consciente y, quizá, aproximarse a lo que
significa ser humano. Es aquí donde cabe suponer que la capacidad de hablar
define inequívocamente al ser humano; dándole las características que lo
diferencia del resto de animales que poblaron, pueblan y poblaran la tierra.
Quedando como reserva hipotética
la de que otro animal llegue a conquistar el estadio intelectual del habla y como consecuencia lógica la
humanización. El FOXP2 no es específicamente un gen que permita el habla. Pero
los investigadores dijeron haber hallado una mutación del gen, responsable de
una proteína que permite el funcionamiento del circuito del lenguaje en el
cerebro. Algunos investigadores suponen que el descubrimiento quizá permita
avizorar la mecánica del pensamiento cognitivo, el proceso de desarrollo del
ser humano y aun la evolución humana a partir del reino animal. Pudiendo ser
posible que los principios morales tengan como último fundamento la
concientización que “ el animal hablante” adquiere de sí mismo al dar nombre a
las cosas y al resto de animales, obteniendo como consecuencia de este hecho
una sensación de particularidad dentro de la multiplicidad del clan. Pero otros advierten que no se deben crear
expectativas desmedidas por el descubrimiento de este gen. Aun los
investigadores que localizaron el FOXP2 dicen que su descubrimiento es apenas
el comienzo ."Hemos identificado un gen que nos dará un punto de partida,
y estamos buscando otros —dijo el autor principal del trabajo, Tony Monaco,
director del Centro Wellcome Trust de Genética Humana en la Universidad de
Oxford—.
Se trata realmente del “primer
gen de genética del comportamiento". Investigadores del equipo de Oxford y
de la Unidad de Neurología Cognitiva Evolutiva del Instituto de Salud Infantil
en Londres estudiaron tres generaciones de una familia numerosa en Inglaterra.
Aproximadamente la mitad de sus 24 miembros están afectados por un trastorno
que dificulta el movimiento de la boca, labios y lengua y crea problemas con
los fonemas y la gramática, como el uso del tiempo verbal adecuado. (Mañana
llovió) Si bien algunos miembros de la familia tuvieron resultados inferiores
al promedio en las pruebas de inteligencia no verbal, otros no. Eso llevó a los
investigadores a determinar que sus bajos resultados no eran un factor
vinculado al trastorno. Los científicos creen que la mutación del FOXP2
deteriora la capacidad del gen para regular otros genes, lo que causa el
trastorno.
Los investigadores
lograron progresos cuando estudiaron a una persona con el mismo trastorno, no
vinculada con la familia originalmente estudiada. El gen en este individuo se
ve trastornado por una variante en el ADN del cromosoma 7. Localizada la
mutación, los investigadores pudieron observar la misma mutación en el mismo
lugar en la familia. Algunos investigadores consideran prematuro vincular este
estudio al debate acerca de si uno o más genes son los únicos responsables del
lenguaje."Afirmar que hay un gen para el habla y el lenguaje todavía
parece demasiado arriesgado", dijo Bruce Tomblin, profesor de patología
del habla y audiología en la Universidad de Iowa.
Esta capacidad de pronunciar palabras unida al placer congénito de la
Especie Humana de experimentar las funciones de los órganos de los sentidos
ver, oír, tocar según no los dijo desde ha ya muchos años Aristóteles en su
Poética, originó el deseo de emitir rudimentarios voquibles que paulatinamente
fueron reemplazando a los gestos y gruñidos originales, para transmitir
sensaciones o necesidades. Nacida la palabra, la interrelación de los centros
cerebrales que la facilitan, en el Centro de Broca, fue formándose un código de
signos y señales que constantemente aumentó el perfeccionamiento en el habla del Hombre actual.
Según Adam Shcaff el uso del lenguaje implica el pensamiento al
considerar la comprensión de las palabras; pero recíprocamente el pensamiento
está dado en lenguaje determinado; lo que parece indicar que en el inicio del
hombre nacieron conjuntamente pensamiento y lenguaje, es decir que el hombre
empezó a pensar con el uso de la palabra, pero que la palabra aquilató el
pensamiento. Esto comprende un proceso histórico muy extenso, por lo que hoy es
difícil separar los conceptos de pensar y hablar; porque en el fondo pensar es
hablar con uno mismo y hablar es la exteriorización de un pensamiento que busca
una relación interpersonal.
Piaget da por sentado en sus obras que existe
una unidad entre los conceptos de pensamiento y lenguaje como muy parecidamente
lo expone Stern ; por otro lado Wygoskij entiende el pensamiento como una “
auto-orientación dentro del mundo” por
lo que puede estudiar los factores y vías de formación del pensamiento
separados de los de la formación del lenguaje; para decirnos que primero se
piensa y después se habla y así mismo nos manifiesta que muy tempranamente, a
los dos años, se unen las líneas del desarrollo del pensamiento y del lenguaje
y poner al niño a descubrir: Las cosas tienen nombre.
La comunicación tiene como objetivo mostrar o establecer la
subjetividad y la conciencia de existencia del ser humano. Cada acto humano es
comunicación y es también un intento de transmitir algo; desde la satisfacción
que debió sentir el Australopithecus cuando degustaba el producto de su caza y
emitía un gruñido, hasta ese sonido onomatopéyico que usamos en nuestros días
para expresar desacuerdo con algo. Desde el surgimiento de la humanidad, o
mejor todavía desde los antepasados del hombre, el lenguaje nos ha permitido
desarrollarnos; es cierto que la importancia del trabajo es enorme en la
evolución del hombre primitivo hasta alcanzar el estado actual ¿Cómo fue que
aprendimos a trabajar sino fue a través de los gestos y sonidos que emitían los
otros integrantes de la tribu?
Es cierto que la práctica permitió a los hombres aprender muchas cosas,
pero otras sólo se aprendían por medio de la explicación de los más
inteligentes. En ese momento los "humanos" tenían un pensamiento
afectivo; comprobaban que una planta tenía mal sabor para comer y después buscaban
el por qué y trataban de establecer una teoría acerca de ello, aunque fuera
rudimentaria.
Por lo tanto se ve que la esencia del hombre es la necesidad de
comunicarse para desarrollarse (Marx) y mediante la comunicación y el lenguaje
se forman y desarrollan las relaciones sociales y las cualidades personológicas
de los humanos.
Ya el hombre tenía las premisas biológicas que hacen posible el
lenguaje: centro cerebral del habla (centro de Broca), hueso hioides,
cartílagos de la laringe (tiroides, cricoides y epiglotis), músculos de la
laringe, ligamentos, membranas fibrosas, velo del paladar y lengua
desarrollada.
Ahora vendría el pasar del
lenguaje inarticulado con el homo erectus y el homo habilis al
articulado con el homo neanderthalensis y el Cro-Magnon.
L.H. Morgan en "La Sociedad Antigua" escribió: "El
ser humano cuando no conocía el fuego, no poseía el lenguaje articulado y no
sabía hacer instrumentos artificiales… dependía… de los frutos de la tierra.
Lenta, casi insensiblemente, avanzó en el período del salvajismo: del lenguaje
de los ademanes y los sonidos imperfectos al lenguaje articulado".
Esta idea asombrosa se
complementa con otra de un gran pensador: Marx, que dijo : "La lengua
es tan antigua como la conciencia; la lengua es la conciencia real,
práctica, existente para otras personas y solo con ella para sí mismo; como la
conciencia, el lenguaje surge tan solo de la necesidad, de la imperiosa
necesidad de relacionarnos con otras personas”.
La Biblia nos relata en una bella metáfora que Dios ordena al hombre
recién creado darle nombre a todas las cosas y al resto de animales, para que
así queden identificados; y agregamos nosotros diferenciados entre ellos y él
mismo; dándole de este modo conciencia de su particularidad. Por otro lado el
Popol Vuh libro sagrado de los Mayas-Quiché nos habla de que los dioses
procuraron cuatro intentos de humanidad: primero fueron creados los animales
que solamente fueron capaces de cacarear, silbar o ladrar y no supieron alabar
a las divinidades; luego al hombre de barro, que no supo hablar y se deshizo en
el agua; al hombre de madera, que tampoco fue capaz de adorar al Creador y fue
destruido o convertido en mico y por último al hombre de maíz , que lo primero
que hizo al despertar del sueño de la nada a la conciencia de ser, fue adorar a
los Creadores. Vemos en este hermosísimo relato la descripción de la relación
entre el lenguaje y la conciencia moral a que se hace el hombre cuando se hace
poseedor de su particularidad.
A estos conceptos científicos, bíblicos , históricos, amerindios
queremos imbricarlos con un relato mitológico que nos dice que Sísifo al recibir como castigo, por apresar a la
muerte, subir una roca, que se deslizaba una vez concluido el penoso trabajo, a
la cumbre de una montaña, no se desespera y continúa por siempre su misión.
Este relato le sirve a Camus para
concebir una moral sin el aliciente de un premio o la amenaza de un castigo,
sino que se fundamenta en la obligatoriedad de la identificación con un
propósito en fines comunes, en este caso
la identificación con el género humano.
Nacen de nuevo los conceptos de Honrar a padre y madre, no matar, no
robar, no mentir, ya no porque un precepto lo prohíba sino por el conocimiento trascendente de que
esas actitudes dañan a la sociedad a la que pertenecemos. El G:.A:.D:.U:. dio a su hijo la
potencialidad de desarrollar no sólo la sabiduría sino los principios de la
moral.
Así mismo queremos afirmar que no deseamos, ni pretendemos, ni soñamos
con destruir, aniquilar, borrar los textos morales que a través de la historia
han concebido los diferentes pueblos de la tierra , pero si a que sus preceptos
se sometan al crisol de la Moral Antropológica , para que persistan los
principios que armonizan con los de esta escuela y se revalúen los tabúes que
no tengan ningún asidero científico.
Consideramos digno de manifestar que el instinto de proteger a su cría,
experimentado por el animal, y que va
en ascenso desde
el reptil ( Cocodrilos, babillas)
que desovan en las playas y abandonan su
producto a la indefensión, seguidos por el ave que protege sus huevos y crías
con alguna agresividad y luego por los mamíferos que ya presentan un remedo de
amor paternal humano, hasta culminar con el mismo hombre que llega
ordinariamente hasta el heroísmo para obtener la manutención y desarrollo de su
cría , procesos en los que queremos ver el mismo sentimiento natural que se va
aquilatando de especie en especie hasta llegar al estadio superior de la
paternidad humana que ennoblece y nos hace decir : “ Es moral proteger a los
hijos”.
Pero el hombre no para su ascenso en el vértice del progreso evolutivo animal, sino que continúa el proceso y hace una extrapolación de su adquisición y proclama como conquista moral: “El hombre debe honrar padre y madre “ ( Decálogo de Moisés), principio moral que posiblemente no se ve claro en el comportamiento animal, pero que él a través de la historia adquiere paralelamente con el de que es necesario contar con la colaboración de personas de experiencia en la ejecución de oficios y trabajo, dando así origen al respeto al maestro, al guía, al curandero etc. Y llega así a la norma del respeto a los mayores como regla moral. Cuando llega el hombre a este estadio moral ya ha recorrido mucho camino en la historia del progreso humano y tiene en su haber un cúmulo de concepciones éticas, políticas y morales como el respeto al más fuete y como consecuencia al rey o al gobernante.
Es posible que sobre los conceptos expuestos al
comparar desde el reptil, aves, mamíferos y hombre estos de debatan en
Universos sin intercepciones, que se
excluyen unos a otros y que por lo tanto no se puede sacar conclusiones válidas
de sus comportamientos. Pero nosotros consideramos que la vida es una sola e
incluye, inclusive, a los vegetales, por lo que podíamos trazar paralelismos
entre todos los seres vivos. Nos sentimos tentados a citar a Charles Darwin, en
su ensayo “ La variación de animales y plantas bajo la domesticación” como
fundamento en lo acabado de decir “ No sólo las especies domésticas sino las
géneros y órdenes más diversos dentro de la misma gran clase- por ejemplo,
mamíferos, aves, reptiles y peces- son todos descendientes de un progenitor
común y tenemos que admitir que toda la inmensa cantidad de diferencias entre
estas formas han surgido primariamente de la simple variabilidad............ y
que toda pequeña modificación de estructura que en algún modo era beneficiosa
en condiciones excesivamente complejas de vida han sido conservadas mientras que toda modificación que era en algún modo
perjudicial ha sido rigurosamente destruida. La acumulación largamente
conservada de variaciones beneficiosas ha tenido que conducir indefectiblemente
a estructuras tan diversas, tan bellamente adaptadas a diverso fines y tan excelentemente
coordinadas como las vemos en las plantas y animales que nos rodean”.
Aunque
no pretendemos filosofar sobre cada uno de los principios morales , porque no
es esa nuestra intención y porque somos impotentes para ello, dejando esta
tarea a pensadores acuciosos y bien informados, si deseamos mostrar un bosquejo
del “cuerpo moral” para decir que este
hunde sus raíces en la biología animal y que algún día se podrá ecuacionar el
bien y el mal con fundamento en los principios de la Moral Antropológica, sin
negar que el hombre como hijo del G:.A:.D:.U:. busca constantemente la
perfección ( Pulir la piedra bruta ) para hacerse digno de su Creador,
trabajando con las fuerzas que Él le dio.
Todo
lo expuesto aquí es apenas el inicio de lo que se podrá hacer cuando pensadores
verdaderamente capacitados aúnen esfuerzos para trazar el verdadero mapa moral
que debe regir al hombre , porque si la moral tradicional requirió de muchos
siglos y de muchos grandes y trascendentes pensadores y guías de la Humanidad
para arquitectarse , la Moral Antropológica, con más motivos, requerirá de
igual proceso en el tiempo.
Las líneas anteriores tienen como propósito
demostrar que los principio morales tienen justificación en la misma naturaleza
humana; y, que es en esta y en el concepto
de sociedad en las que deben fundamentarse los
principios de bueno, malo, justo e invitar a los pensadores laicos a
redefinir, con fundamento en la esencia humana, los conceptos que deben regir
al hombre en sociedad. Así el hombre podría vivir en un ambiente cultural
acorde con su esencia y no debatirse en un traumatizante e hipócrita universo
que pretende desnaturalizarlo y así poder entender los conceptos de : crimen,
guerra, castigo, rehabilitación, belleza, arte, amor, sexo, heroísmo , amistad, etc.
Si así sucede , es verdad que, caerán ídolos con píes de barro, pero también
se elevarán, aun más, algunas figuras prominentes de la historia y otras, que
han pasado desapercibidas, adquirirán su verdadero relieve en una futura
sociedad feliz que sabe de donde viene y hacía donde va.
BIBLIOGRAFÍA:
Revistas científicas de:
A.
Institute For Evolutionary
Anthropology
B.
Institute For Avanced
Stody of Princenton
Antiguo Testamento - La Biblia
El Popol Vuh
La poética — Aristóteles
Antropología Filosófica – Ernst Cassirer
Crisis en el conocimiento del Hombre – Ernst Cassirer
Variación de Animales y Plantas en la Domesticación – Charles Darwin
Liturgia del G-4 R:.E:.A:.A:.
Mito de Sísifo – Albert Camus
Lenguaje – José Ferrater Mora.
Metamorfosis – Ovidio
Lenguaje y conocimiento - Adam Shaff
Lenguaje y Pensamiento - Adam Shaff
La ciencia lingüística desde Herder, hasta la teoría del “tiempo”
lingüístico.
Adam Schaff